martes, 30 de julio de 2013

Viajera sideral


Igual que a veces estamos sentados al lado de una persona y ni siquiera notamos su presencia, también ocurre que podemos viajar a miles de kilómetros de distancia y llevarnos a alguien dentro, como una foto que se instala en algún escondite del cerebro, en el rincón de las imágenes mentales, ocupándolo todo.

Tomando distancia he quemado los caminos, atravesado desiertos, he dado saltos, contenta, por algunos parajes espectaculares y he arrastrado mis pies por escenarios de desolación. Por alejarme, con la idea de tomar perspectiva, me he alejado en ocasiones hasta de  mí misma.

La distancia está en la mente y en la piel. Da igual lo rápido que corras, lo lejos que te vayas, el paréntesis que te tomes. La distancia se lucha, como todo -me da por pensar últimamente- en el terreno del pensamiento, se combate en el mundo de las ideas. Cuando las ideas se han revolucionado, han librado su batalla y, por fin, han firmado el armisticio, en ese momento, en ese preciso momento, se puede empezar a poner distancia; pero si lo que gobierna tu nave son las emociones... no hay lejanía física que valga. Puedes coger el primer avión a Papúa Nueva Guinea y convencerte de que sí, que esta vez lo vas a conseguir. Ese poner tierra de por medio, esa ilusión de olvido es un chiste. Como mucho darás una tregua a tu guerra, un pacto de no agresión temporal, una semi bandera blanca a esa presencia invasiva. Pero es muy probable que la sombra de esa persona se empeñe en seguir pegada a la tuya en más momentos de los que te gustaría, incluso si alcanzas una ignota esquina del otro lado del mundo. Allá, tan lejos y su sombra haciéndole cosquillas a la tuya. Qué risa.

Incapaz de decir adiós, pero viajera. Tampoco es mal plan.


viernes, 12 de julio de 2013

Alambre de espino


Él era un sí pero no
ella, una no pero sí
aprendieron a quererse contradictoriamente
hicieron de la paradoja su cama
se amaron, salvajes, en la incertidumbre
obviando las palabras
que a veces separan.

Quizás no fue un amor perfecto
pero era suyo.

Sereno y puro
a pesar de los pesares, los contrasentidos, los vaivenes.

Hermoso y duro
tanto
que todavía andan buscando
ella y él
un pedazo de alma que quedó prendido
en el alambre de espino de su frontera.




miércoles, 10 de julio de 2013

Hierbabuena en tu corazón


Milagros en el descreimiento.
Sueños en la estepa.
Vida más allá de la muerte.
Amor en los confines.
Color en el blanco y negro.
Palabras más grandes que el silencio.
Deseo en la anestesia.
Sí en el no.

Olor a tierra mojada que escapa por las rendijas del asfalto. 
Que llueva, que llueva.


miércoles, 3 de julio de 2013

Negrura


Dame un motivo, sólo uno y te escupiré en la cara.
A veces me inundo de odio, de rabia, de frustración. A veces estás en el centro de mi diana y te lanzo dardos envenenados, deseando atravesarte la frente. A veces la dulzura sucumbe ante la suciedad que se planta ante mis ojos y la  ternura deja de ser, cuando el desarraigo todo lo quema. Hay momentos en que no creo en nada, ni en nadie, ni en mí misma. Queman. Si entonces te cruzas en mi camino, no te atrevas a mirarme a los ojos: puedes caer en el pozo más hondo, en el tunel del horror.
Da igual el motivo. Quizás no lo hay.
Lo negro existe, aunque salga poco de paseo. 

Es curioso, pero aprender a caminar con lo negro ayuda a vivir en color.