domingo, 18 de mayo de 2014

Ciudadano del universo


Anoche me acerqué a ver Tu voz entre otras mil, el documental que sobre Antonio Vega ha dirigido Paloma Concejero. Es la primera vez que he participado en una historia de crowdfunding o micromecenazgo. La verdad es que es un formato este que me interesa: poner algo de mí para que algo que quiero, sea.

Cuando él murió yo estaba en una situación mala, desmantelando, llena de tristeza, mi casa anterior. Eso fue un mes de mayo y en junio llegué a vivir aquí, de algún modo derrotada. Me obsesionó la noticia de su muerte.  Escribí esto, entonces: Antonio Vega ya es una estrella... Jo. Ni me acordaba hasta ahora mismo, al ponerme a escribir de nuevo. Me tocó, curiosamente, mucho.

Y es que yo nunca fui veguista, como se llaman a sí mismos los fieles seguidores de Antonio. Es más, durante años, pensé que Antonio Vega era su primo Nacho, de Nacha Pop, que era para mí cantoso y cansino, la imagen entre infantil y hedonista de la banda. Cuando se separaron, no sabía muy bien de quién era esa voz que me cautivaba, no eran tiempos de internet, en los que en una décima de segundo puedes tener una imagen de quien quieras. Y un día, por fin, uní la voz a la persona, a ese tipo que me parecía sensible, guapo, enigmático, tímido, dulce, inteligente y algo melancólico. Y fui encontrando algunas canciones que me parecen auténticas joyas, polvo de estrellas. Compositor de belleza, lejos de la pretenciosidad, navegando en un lenguaje cercano y certero, poética cotidiana. 

Anoche me gustó lo que vi, hecho desde el amor de una periodista y fan absoluta. Es una visión de cercanías, que se adentra en recovecos íntimos pero no desmonta a la persona. La mirada es de admiración pero sin caer en los absurdos del estrellato o la mitomanía. Una aproximación abierta, sin tapujos ni disimulos, a una personalidad compleja. Me pareció un desnudar a Antonio Vega desde el bienquerer. Desde luego, no es la historia de un yonki que hacía música. Y mira que se relata de un modo claro, porque clara es la alianza que hizo con la heroína, evidente el deterioro físico, la autodestrucción, la falta de cuidado y lo oscuro. Pero, más allá del caballo, está siempre en primer plano el Antonio vital, amante de la astronomía, el músico, el creador, el trabajador obsesivo de sus propias obsesiones, el pensador, también el marginal -en más de un sentido- y el emocional, el poeta. El gran consentido, dicen.

Yo estoy segura de que si lo hubiera conocido habría vivido, quién sabe si sufrido, su poder de atracción. La atracción de los astros rutilantes. Y es que Antonio Vega, con todo, tenía algo que tienen para mí algunas pocas personas, algo entre magnético, maldito y sublime, algo que, puede que inexplicablemente, engancha: heroína, era él también, de la más pura.


5 comentarios:

  1. Excelente comentario Ada. No he visto el documental y, por lo tanto, no puedo opinar sobre él. Pero si he leído y escuhado opiniones de gente que ha tenido la oportunidad de verlo. Y todas coinciden en algo, que merece la pena verlo. También he de decir que no iba a dejarme influir en caso contrario. Hablar de Antonio para mí es algo que está por encima de casi todo. Mi admiración e identificación con él es total. Y como bien apuntas, hay que destacar al Antonio creador, poeta, músico, Y tantas y tantas cosas. Y eso es lo que debe prevalecer. Por cierto, he encontrado este enlace porque lo ha publicado la página del documental en Facebook. Mi cabeza da vueltas persiguiéndolo. Tal es el poder de adicción que me genera. Hay que quitarse el sombrero ante el trabajo de Paloma Concejero, su directora, que me consta que durante 5 años ha tenido que sortear enormes obstáculos para que, por fin, podamos ver a Antonio en la gran pantalla. y hay que reconocérselo y agradecérselo. Ahora toma la palabra Antonio.. MUCHAS GRACIAS Y SALUDOS.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Antonio.
      La verdad es que como digo en el texto, no soy una verdadera fan de Antonio, pero su desaparición me afectó mucho, más de lo esperable, en parte por mi situación vital de entonces, en parte porque sí era un tipo que, sin haber profundizado en sus cosas, me era muy especial, un bicho raro lleno de sensibilidad.

      Recuerdo que empecé a ver vídeos y primero me horrorizó el deterioro físico que yo, al no seguirle, no había vivido y luego, empecé a verle a él, a escuchar cosas que decía y que me gustó mucho escuchar. Quizás era mentirosillo, como dice su madre en la película, también como buen toxicómano... pero curiosamente a mí me transmitía una honestidad brutal.

      Creo, como dices, que para el equipo no ha sido nada fácil sacar el documental adelante y yo me alegro de haber hecho mi pequeña aportación en esto: me gusta el más difícil todavía. Supuse que mi entrada andaría publicada en algún sitio, porque he visto que ayer entraron muchísimas personas a este rincón, cosa poco habitual. Así que si te gusta y lo sigues, yo encantada.
      Siempre da mucho gusto que la gente se pasee un rato por aquí.

      Saludos.

      Eliminar
  2. Simplemente genial. Enhorabuena Ada.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias. Mil gracias.
      Este texto me ha traído muchas sorpresas agradables.
      :)

      Eliminar