miércoles, 31 de diciembre de 2014

Bienquerer


Me siento una isla en medio de un mar embravecido. Y sigo aquí, con esa dignidad insular que hace a las islas atractivas -su aislamiento, su belleza rara, su energía, su síndrome y todo- contándome las horas para despedir un año de pequeñas catástrofes y de grandes descubrimientos. Un año es como un viaje dentro del viaje que es vivir.  Ahora sé cosas muy interesantes, asuntos entrelíneas que hay que mirar con profundidad para ver, como que tengo mucho miedo pero soy muy valiente. Incoherencias que son o no son, pero entretienen mucho a quien, como yo, se dedica a pensar en sus tonalidades.Y también sé que hay muy pocas cosas realmente importantes, quizás una de ellas sea sentirse bien, o intentarlo, puede que también para ayudar a que el otro se sienta bien. Contagiarse de vida, con quien quiera contagiarse contigo. Viajar los años. Bienquerer. Cómo me gusta esta palabra: bienquerer. Me la pido.

Que sea un año propicio.
Un abrazo, mis queridos y queridas.


sábado, 27 de diciembre de 2014

Dilución



Había escrito cien veces: te quiero. Y cuando por fin lo tuvo delante, se dio cuenta de que en realidad ya no lo quería, era como si tanto amor se hubiese diluido en su exceso de escritura. Nunca más quiso volver a verlo. Después de aquello, lo que sí hizo fue abandonar su brillante carrera como poeta, por miedo a vaciarse en las palabras que escribía. Ayer me contó un amigo común que ahora anda por ahí, errante y muda, buscando en silencio a quien querer bien.

sábado, 20 de diciembre de 2014

De destinos


¿Eres tú mi destino?
Prefiero pensar que somos compañeros de un viaje sin destino conocido. Que me das la mano y no me robas el corazón. Que me ayudas a comprender el porqué de esta aventura en lugar de robarme la razón. 

En definitiva, no estoy muy de acuerdo con nada de lo que dice la canción, pero me gustaría estar en ese mar con mi guitarra, sentir el oleaje en los pies y soñar que eres tú mi destino y que nos hemos encontrado porque tenía que ser. 

Para no perdernos, para amarnos en medio de las mareas. Sin más.
Ya noto el sabor a sal.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Pequeña caricia


Acariciaré tus mañanas y rasguñaré tus sábanas
si sabes cómo acogerme.
Te necesito con manos vacías y sin miedo,
valiente o loco
como para compartir cama con otra soledad.


martes, 2 de diciembre de 2014

La cebolla


Empezó a pensar en un nuevo teorema. Como nunca le habían cuadrado las cuentas, se olvidó de elaborarlo en base a cuestiones matemáticas. Se sentaba al amanecer en la mesa de la cocina y apagaba la luz pasada la medianoche. Razonaba en ingredientes, en especias, en reducciones balsámicas y frutas de temporada. Pero no contaba con la cebolla. Ese fue su error de cálculo. Lloró hasta que lo inundó todo. En ese momento, desorientada, abandonó las teorías y no puso ninguna en práctica. Y eso, la salvó.