lunes, 16 de marzo de 2015

Ocular


Me siento tantas veces como una observadora, como una lupa o microscopio que no da crédito a lo que ve por difícil, hermoso, único y raro, por injusto, especial o lamentable. A menudo me gustaría poder mirar más de lejos, tomando una distancia que me dejase a salvo del remojón. Pero sé que no soy así, que soy de otra manera. Y que tengo los ojos abiertos, quién sabe si demasiado, y que el mundo se me antoja un lugar tan torcido que quizás por todo eso me cueste a  veces hacer pie. Es otra de esas cosas que no puedo explicar mejor. Nada es bueno ni tampoco malo. Ya sabéis.



                                                                                                   foto: José Luis Somada Broto

3 comentarios:

  1. Cuando veo el anuncio de una nueva entrada en tu blog, me invade un pequeño nerviosismo extraño, ahora me doy cuenta de porqué!
    Ya eres una de mis escritoras favoritas...que suerte poder compartirte, tu si que mereces que el resto hagamos pie aquí, en este mundo loco. (y no sólo por la escritura)

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    1. Mercromina, cómo me gusta que escribas aquí! Mucho mejor que en el facebook, sin duda. :)
      Ni sé qué decir. Estoy tan cansada. Ah, sí: que a mí ese nerviosismo me entra cada vez que cuelgo una entrada, más todavía cuando pienso que lo leen personas humanas.
      Y que molaría que fueses una editora potente...
      Pero, bah, en realidad mola mucho más que seas tú.
      Muá

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