lunes, 9 de noviembre de 2015

Despierta


El tiempo de este blog ya pasó. Empecé estos sueños y despertares en un momento muy especial para mí, instalada en el centro de un sueño dulce, pero sueño al fin y al cabo. El despertar ha sido largo. Será porque muchas veces duermo mal y el instante de abrir los ojos se me hace cuesta arriba, y no quiero. O porque soy mujer de largas travesías y me enredo, al fin, en asuntos inexplicables. Quizás esa sea una de mis buenas razones para entretenerme escribiendo: explicarme lo que no se puede explicar.

Para mí es muy importante la fuerza de lo simbólico. Por eso este adiós. Me voy a otro lugar; me resulta imprescindible crear espacios nuevos para que la vida suceda, abandonar inercias que acaban pesando.

Despierto con la misma música con la que empezó esta historia, preciosa, aunque con distinta emoción. Nunca sabemos lo que va a suceder. Adelante.





3 comentarios:

  1. Que jodía me has tocado la fibra, esta noche me siento extrañamente huérfano. Buen viaje en tu nueva aventura, espero que encuentres el ave gigante de la isla de Ceylán.

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    1. Ay. Yo con las mudanzas lo paso mal. Acabamos amando también los lugares, así es.
      Espero no ahondar en tu orfandad, que a mí lo que de verdad me gusta es acompañar. Y sentirme acompañada.

      Gracias.
      Un besico, Mariano.

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  2. Proxima estacion: Esperanza

    ?

    pues por alli nos vemos... y te leemos

    Jorgenelsur

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